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viernes, 18 de julio de 2025

Entrega 12: formas de comercio norte.

 

Formas de comercio norte.

        Volcamiento de "mula" el el alto de Ventanas.

El municipio de Valdivia está ubicado sobre una falla geológica declarada en el norte de Antioquia. El alto de "Ventanas" constituye un riesgo constante para la región por los desafíos naturales que presenta. Aguaceros fortísimos, vendavales, neblina densa, hundimiento constante de la banca, etc. Sobre la troncal norte hacia la costa, los conductores se ven envueltos en constantes peligros por las condiciones de la vía, es peligrosa y ha cobrado la vida de muchas personas. Presenta fuertes descensos y ascenso, huecos, curvas definidas, de ahí que el alto de "Ventanas" sea tenido por los conductores como un reto elevado de la conducción. Es de destacar que es frecuente el volcamiento de las tractomulas, lógicamente por las condiciones que ofrece el terreno. Las tractomulas cargadas con mercancía se precipitan contra el suelo por diversos motivos, por lo general los pobladores de la región se acercan y despojan de una manera rápida la "mula" de la mercancía para con ello hacer algo de dinero y de esta manera suplir un poco las carencias económicas de sus hogares y de sus vidas.

A continuación la reflexión de jóvenes habitantes del municipio de Valdivia sobre el famoso "saqueo de mulas", práctica propia de la región norte de Antioquia:

Por: Maria Angel Quintero Graciano:

Un camión volcado en la carretera no es solo un accidente o una falla mecánica; a menudo, se convierte en el cruce entre el sufrimiento ajeno y la necesidad propia. Las imágenes lo dicen todo: el metal doblado, la carga esparcida, el silencio envuelto en niebla, y detrás de todo eso… la mirada invisible de quienes esperan, no por maldad, ni por ambición sino por hambre.

Cuando comunidades enteras viven en condiciones de extrema pobreza, el saqueo deja de ser un simple delito y se transforma en un reflejo de un sistema desigual. No es que la gente no sepa que está tomando algo que no les pertenece; es que, para muchos, esa es la única manera en que la comida, la ropa o cualquier oportunidad llega a sus manos. No se puede justificar, pero sí se puede entender.

Por otro lado, estos actos también causan más dolor. Afectan a los conductores que arriesgan su vida en la carretera, a las pequeñas empresas que luchan por transportar mercancías, y a la economía que decae lentamente. Es una cadena de pérdidas donde todos terminan siendo víctimas: el que conduce, el que observa, el que saquea e incluso el que se queda en silencio 

Este tipo de escenas deberían alarmarnos, no solo por lo que muestran, sino por lo que revelan: una sociedad fragmentada, donde algunos roban por ambición, pero otros lo hacen por necesidad. La solución no está en señalar ni juzgar a las personas que hacen esto sino en crear caminos donde nadie tenga que esperar un accidente para poder sobrevivir.

Por: Isai Alexander Ortiz Ortiz:

Es importante resaltar no solo lo que se ve, sino también lo que se vive. Mirándolo desde el lado de las empresas, ellas no recogen mercancía dañada o volteada; es mucho más barato dejarla tirada que ir a recogerla y ponerse a escoger cuál sí y cuál no, lo cual podría traer problemas con los clientes por productos que presenten distintos tipos de fallas.

Además, antes de que eso suceda, primero llegan las autoridades, quienes hacen el debido proceso con la entidad correspondiente. Luego, estas autorizan si se puede o no recoger ese tipo de mercancía para su uso inmediato, dentro de lo posible.

También debemos considerar que mucho menos se recogerían productos como la leche, que se avinagra, o el helado, que necesita mantenerse congelado.

Teniendo todo esto en cuenta, estoy de acuerdo con esta práctica mientras se sigan aplicando estas medidas, porque de lo contrario ya estaríamos hablando de terrorismo. También, en los casos donde hay personas que lanzan aceite a las carreteras, eso sí debe considerarse como terrorismo. En eso no estoy de acuerdo.





Por: Valentina Guerrero Quiroz:

Ver un camión volcado al borde de la carretera siempre impacta. Uno piensa en el conductor, en lo que pasó en esos segundos de miedo, en si está bien… Pero lo que a veces duele más es ver cómo, en lugar de ayudar, algunas personas corren a saquear. A vaciar el camión, como si no hubiera una historia detrás, como si eso fuera lo correcto. No puedo estar de acuerdo con eso. No es solo por la ley, es por humanidad. Detrás de ese camión hay alguien que trabaja, que lleva comida a su casa, que tal vez estuvo manejando horas sin descanso para cumplir con una entrega.

En un instante, no solo pierde el control del vehículo, sino también la dignidad con la que hizo su trabajo, porque otros llegan y se llevan lo que encuentran. Entiendo que a veces hay necesidad, hambre, desesperación. Pero el dolor ajeno no debería convertirse en oportunidad para nadie. ¿Y si fuera al revés? ¿Y si ese camión fuera de un familiar tuyo? ¿O tú el que estaba manejando? Todos merecemos empatía. No podemos construir una mejor sociedad si normalizamos el abuso en momentos de vulnerabilidad. Lo justo, lo humano, sería ayudar, llamar a emergencias, cuidar lo que quedó hasta que lleguen los responsables. Porque eso habla más de quiénes somos que cualquier discurso bonito. Ojalá cada vez que alguien vea un accidente, piense primero en la vida que va dentro, no en lo que puede sacar de ahí. Porque lo que se pierde con el saqueo no es solo mercancía. Se pierde el respeto, la solidaridad... y eso, sinceramente, es lo más triste de todo. 

Por: Luna Estefanía Ortiz Restrepo: 

El saqueo de los camiones no es nada bueno ya que hay conductores que se quedan sin sus empleos debido al saqueo de sus camiones. No es justo que los conductores tengan que pasar por situaciones así gracias a la falta de empatía que tienes las personas que saquean los carros. 

Aprendamos a ser más consientes y respetar a los demás que no sabemos si algún día nos va a tocar a nosotros. Por esas razones y muchas más... ¡No más al saqueo de los camiones.!

Por: Breiner García Gonzalez:

En mi opinión esto es una ventaja para la comunidad donde se voltee el camión o tractomula, ya que esto es dinero fácil y en algunas partes la situación económica es muy difícil, claro que para las empresas esto les afecta ya que se está perdiendo toda la mercancía, no estoy de acuerdo ya que todos trabajan para salir adelante y esa mercancía no les pertenece entonces no deberían de provocar volcamiento de camiones ni entrar a robar su mercancía.






Fotografías por: Diego Andrés Martínez Rúa.



1 comentario:

  1. Valdivia es un municipio olvidado, donde la población ha tenido que buscar distintas formas de sobrevivir. El saqueo se ha convertido en una especie de economía propia, típica de una región donde las oportunidades se desvanecen como la neblina. Ante la falta de opciones, a muchos no les queda más que esperar o incluso provocar un volcamiento para subsanar sus carencias, aunque, en la mayoría de las ocasiones, solo unos pocos logran quedarse con el botín.

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